Anoche, las pistas de San Juan volvieron a vibrar con esa mezcla de nervio, orgullo y coraje que solo el hockey sobre patines sabe despertar. Huarpes y Colón jugaron un partido que parecía escrito para el infarto: intensidad pura y una lucha que no aflojó ni un segundo. El 6–4 final selló la permanencia de Huarpes en la primera, pero más que un resultado, dejó la imagen de un equipo que defendió su lugar a mordiscos deportivos, y de un Colón que jamás bajó los brazos.

A pocos kilómetros, Olimpia e Hispano protagonizaron otra historia de carácter. Olimpia necesitaba ganar para forzar la tercera final… y lo hizo. Fue un duelo áspero, intenso, con dos equipos que se vaciaron en la pista. Hispano mantuvo su jerarquía y velocidad de siempre, pero Olimpia respondió con un temple que levantó a toda la tribuna. El triunfo deja la serie abierta y promete un cierre de película este viernes en casa de Olimpia.

Los cuatro equipos mostraron la esencia del hockey sanjuanino: entrega total, piernas que no se rinden y una pasión que parece no conocer fecha de descanso. En San Juan, diciembre empieza con ruido de patines, olor a madera caliente y ese grito que atraviesa generaciones: el hockey se juega con el corazón.

La historia sigue este viernes. Y promete más fuego.